San Valentín suele tener mala fama. Se siente comercial, forzado y, seamos sinceros, conseguir reserva para cenar es una pesadilla. Pero hace unos años dejé de tratarlo como una fiesta «solo para parejas» y empecé a verlo simplemente como una buena excusa para celebrar a las personas que me caen bien.
Ya sea que estés planeando un gran gesto romántico o que solo quieras comer chocolate en paz, así puedes recuperar esta fiesta.
1. El brunch «Galentine's»
Esta tradición de Parks & Rec ha cobrado vida propia por algo. Reúne a tus amigas, olvídate de las rosas y céntrate en los gofres.
- El ambiente: bebidas rosas, comida reconfortante y cero juicios.
- La actividad: nos encanta jugar al bingo de «comedia romántica». Pon una película cursi (ya sabes cuáles) y haz cartones con clichés como «Malentendido en el aeropuerto», «enamorarse durante un montaje» o «product placement evidente». Convierte una mala película en un divertidísimo evento de grupo.
- Usa nuestro generador de bingo con el tema «Corazones» («Hearts») para hacerlos en segundos.
2. La noche de autocuidado «anti-San Valentín»
A veces la mejor compañía es la propia. Apaga las redes sociales (esto es clave) y date un capricho.
- El ambiente: mascarillas faciales, comida para llevar de la cara y tu playlist favorita.
- La actividad: no hagas absolutamente nada productivo. Si quieres convertirlo en juego, crea un «bingo de autocuidado» para todo el mes de febrero. Las casillas podrían ser: «Bebí suficiente agua», «Me acosté temprano», «Me compré flores», «Dije que no a planes que no me apetecían».
3. La cita «sin presión»
Si tienes pareja, sáltate la presión de la cena elegante. Las mejores citas suelen ser las más sencillas.
- El ambiente: cocinad juntos un plato complicado en casa (aunque se queme, es un recuerdo) o salid a pasear de noche con un chocolate caliente.
- La actividad: jugad a un trivial o a un bingo de «historia de nuestra relación». Haced cartones con recuerdos: «Dónde nos dimos el primer beso», «La comida de nuestra primera cita», «El nombre de nuestra primera mascota juntos». Es básicamente un viaje nostálgico disfrazado de juego.
Manos a la obra
Sea como sea que elijas celebrarlo —en pareja, con amigos o con un buen libro—, hazlo de forma intencionada. Y si decides añadir un toque de noche de juegos a tu fiesta, nuestras herramientas están aquí para ayudarte.
Crea aquí tus propios cartones personalizados de San Valentín (o anti-San Valentín).